lunes 18 de noviembre del 2019

 

Como una novela, Daniel Pennac, Anagrama. 

Esta obra insólita, un auténtico estímulo para la lectura, ha sido uno de los grandes fenómenos de la edición francesa. Pennac, profesor de literatura en un instituto, se propone una tarea tan simple como necesaria en nuestros días: que el adolescente pierda el miedo a la lectura, que lea por placer, que se embarque en un libro como en una aventura personal y libremente elegida. Todo ello escrito como un monólogo desenfadado, de una alegría y entusiasmo contagiosos: «En realidad, no es un libro de reflexión sobre la lectura -dice el autor-, sino una tentativa de reconciliación con el libro».Este antimanual de literatura concluye con un decálogo no de los deberes, sino de los derechos imprescindibles del lector (por ejemplo, el derecho a no terminar un libro, a releer, etc., incluso a no leer). Una obra imprescindible para mediadores.