En el centenario de su muerte, la figura del poeta canario Alonso Quesada (Rafael Romero Quesada, 1886–1925) recibe por fin el reconocimiento editorial que su obra merecía. La editorial Visor publica por primera vez dos volúmenes fundamentales: el singular Poema truncado de Madrid y la Obra poética completa, a cargo del recientemente fallecido Andrés Sánchez Robayna, que reunió en ellos los tres libros del autor —El lino de los sueños (1915), Poema truncado de Madrid y Los caminos dispersos (póstumo, 1944)— junto a otros poemas y traducciones dispersas en revistas y periódicos de la época.
La poesía de Quesada, durante mucho tiempo considerada la de un modernista menor, se revela en estas páginas como una voz singular que anticipa búsquedas decisivas de la modernidad poética. Su obra se caracteriza por una versificación irregular, un tono antirretórico y un realismo atento a lo cotidiano, lo laboral y lo urbano, sin perder la hondura introspectiva. En Poema truncado de Madrid, escrito tras su breve estancia en la capital en 1918, el poeta plasma con mirada crítica e impresionista el bullicio intelectual y social madrileño, construyendo un texto innovador que enlaza con la modernidad literaria.
Con esta recuperación editorial, Alonso Quesada deja de ser una nota al pie en la historia del Modernismo tardío para ocupar el lugar que le corresponde en la tradición de la poesía española, junto a nombres como Rubén Darío, Juan Ramón Jiménez, Manuel y Antonio Machado. Su voz, renovadora y personal, vuelve a sonar con fuerza un siglo después.
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