viernes 22 de noviembre del 2019

BREVE HISTORIA DE LAS BIBLIOTECAS PARA PACIENTES

CREACIÓN Y ORGANIZACIÓN DE LAS BIBLIOTECAS PARA PACIENTES

 

La idea de las Bibliotecas para Pacientes de los hospitales y del valor terapéutico de los libros y la lectura, fue tratada por primavera vez en los Estados Unidos, durante la Primera Guerra Mundial a partir de 1914. Y en otros países europeos se hizo durante la II Guerra Mundial.

La creación de una Biblioteca para los Pacientes de un hospital, conlleva la elaboración de un análisis previo en al menos dos aspectos fundamentales:

  • Hospital: Evaluando la tipología de los hospitales, aquellos donde se producen unas estancias hospitalarias más largas, deben de tener una biblioteca más amplia, asentada y accesible; por tanto su existencia se hace muy necesaria y recomendable desde la calidad asistencial; aunque también en los hospitales de corta estancia se hace recomendable desde el punto de vista de la calidad asistencial.
  • Usuarios: La enfermedad es algo que no establece fronteras, sin embargo, sí es diferente la vivencia de la enfermedad, por lo que debemos de conocer una serie de aspectos importantes para conocer sus preferencias literarias, como su perfil socio-cultural, edad, nivel cultural, etc. En algunos hospitales como el HCSC, el préstamo se realiza, no solo a los pacientes hospitalizados y no hospitalizados, sino también a los acompañantes y al personal del hospital.

Además, habrán de observarse otra serie de cuestiones que deben resolverse, como son:

  • Instalación Física: El hospital deberá de proporcionar los locales libres de cargas económicas, una platilla adecuada y una colección suficiente. Los locales deben de tener una sala 20-60 m2, con personal que atiende este Servicio. Las Bibliotecas de Pacientes deben de estar instaladas en un lugar céntrico y tranquilo del Hospital, fácilmente accesible para todos los enfermos y claramente señalizadas. La entrada debe de estar libre de barreras arquitectónicas y permitir el paso de sillas de ruedas. Pero en la mayoría de los casos estos tipos de bibliotecas han sido pensadas posteriormente a la construcción del hospital, por lo que se han adaptado a los espacios disponibles.
  • Fondos: Los fondos de estas bibliotecas, están destinadas al ocio y al entretenimiento del paciente, con el fin de llenar sus horas de ocio y hacerle más llevadero su paso por el hospital. Debemos dotar a la biblioteca de publicaciones periódicas y libros. Deben de ser de calidad y estar en buen estado. En cuanto al número de libros, deben de ir en función del número de camas siendo deseable que exista un número de 6 libros/cama en aquellos hospitales de más de 500 camas. Normalmente las colecciones son pequeñas entre 1.000-15.000 volúmenes en las que se deben incluir libros, periódicos, revistas, música e incluso otros soportes como videos, Cd, etc. Es deseable contar con varias publicaciones periódicas, y adquirir libros a través de los distintos organismos del Ministerio de Educación, Cultura o por medio de donaciones de editoriales, u otro tipo de entidades.
  • Presupuestos: Es uno de los escollos más graves para estas bibliotecas. Deben de contar con un presupuesto propio que permita a la biblioteca gestionar de forma adecuada sus necesidades.
  • Personal: Debe de haber profesionales suficientemente formados, ya que es importante además de sus conocimientos de biblioteconomía, deben de tener la habilidad de saber tratar a los enfermos, y a los acompañantes de estos (habilidades sociales).
  • Servicios Bibliotecarios: Los Servicios que se realizan en este tipo de bibliotecas son semejantes a los de otro tipo de bibliotecas, si bien es importante destacar la situación especial de los usuarios o pacientes: por tanto a la hora de realizar los préstamos, es el libro el que se tiene que acercar al paciente y no lo contrario.

Por lo que el bibliotecario debe de llevar los libros en un carrito que le facilite el acceso a las habitaciones de las personas hospitalizadas, en horarios cómodos para el paciente. También es importante desarrollar actividades de proyección cultural como el día del libro, el día del cuento, cuentacuentos, lecturas continuadas, etc.

Una vez analizados los aspectos mencionados, podemos determinar el tipo de biblioteca que deseamos instalar, si queremos una biblioteca totalmente mantenida por la institución que la acoge, es decir el hospital; o bien una biblioteca mantenida de forma conjunta, por el hospital y una agencia externa, como pueden ser otras bibliotecas públicas que a modo de “agentes externos”, mantengan el funcionamiento de dicha biblioteca. Aquí los costes se reparten entre ambos, pero para conseguir una coordinación más adecuada y evitar conflictos es conveniente que un responsable de la dirección, sea quien regule la actividad de la institución y la agencia externa.

Ambos modelos lo que sí deben de hacer es asegurarse de que cubren las necesidades de lectura de los propios pacientes.

 

HISTORIA DE LAS BIBLIOTECAS PARA PACIENTES EN ESPAÑA

 

El desarrollo de las Bibliotecas para Pacientes, en nuestro país ha sido lento. Las primeras se establecieron en los Hospitales Militares; y más concretamente en los Hospitales de la Marina Española a partir de 1883 (orden de 6 de Febrero de 1883).

Otros impulsores de las mismas fueron la Asociación de Bibliotecarios y Bibliófilos que impulsó la creación de la biblioteca del Hospital San Carlos de Madrid, con la ayuda de los alumnos de los últimos cursos de la facultad de medicina, después de la I Guerra Mundial (García Pérez 2002).

Pero al margen de algunas otras iniciativas puntuales, es a partir de 1984, cuando en los hospitales públicos se promueve el Plan de Humanización de la Asistencia Sanitaria, que afectó a la red de Hospitales del entonces Insalud. Este plan de humanización incluía la Carta de Derechos y Deberes de los usuarios de dicho Plan, que preveía la creación de bibliotecas para pacientes en los hospitales, en los cuales los hospitales proporcionaban personal y la ubicación, y el Ministerio de Cultura proporcionaba los lotes de libros y los catálogos. Sin embargo el desarrollo de este plan fue muy lento, de modo que en 1993 se replantea dicho plan a pesar de ser un servicio bien valorado por los usuarios (Herraez, J 1989-1993).

 

HISTORIA DE LA BIBLIOTECA PARA PACIENTES DEL HCSC

 

En el caso del Hospital Clínico San Carlos la biblioteca comenzó hace unos 25 años, en 1984, con un amplio fondo editorial. Dependía de la Unidad de Acción Social, y cesó su actividad en el año 2001. Su actividad se reinició en el año 2004, a través del Programa Salud y Lectura, dirigido por la ADEPS (Asociación de Educación Para la Salud) y apoyado desde la Unidad de Educación para la Salud de Medicina Preventiva, desde donde se ha promovido la creación de la Red de Bibliotecas para Pacientes (Guía de Biblioteca para Pacientes 2008).

Los usuarios de la biblioteca son pacientes hospitalizados, sus familiares o acompañantes, pacientes ambulatorios (oncología, hemodiálisis, etc.) y el personal del centro. Los servicios que incluye son los siguientes:

  • Programa Salud y Lectura.
  • Visita por las plantas de «el carrito de las letras».
  • Solicitud de libros mediante catálogos situados en cada planta.
  • Buzón de devolución de libros por planta.
  • Solicitud de libros por teléfono.
  • Entrega de libros a pie de cama.
  • Diferentes actividades relacionadas con el fomento de la lectura, como por ejemplo: Con un libro bajo el brazo (programa que entrega un libro a todos los recién nacidos del hospital), la semana del libro, donde se lleva a cabo la lectura continuada del Quijote, una teatralización de dicha obra por el Hospital, diferentes actividades culturales, cuentacuentos en pediatría, etc.

La colección está constituida por un total de más de 8.000 volúmenes, cuenta con una sección de adultos que abarca todas las materias, pero con un predominio de la literatura y una sección infantil y juvenil.

La biblioteca está mantenida e integrada en el Hospital, y la actualización de la colección está garantizado por el incremento constante de los fondos (una media de 500 nuevos volúmenes por año). Cuenta con acceso a Internet para el personal que trabaja en la biblioteca y conexión para los usuarios.

En la actualidad, atendiendo a la demanda creciente de nuestros usuarios, estamos trabajando para poner en marcha un servicio de información sanitaria para los pacientes y sus familiares facilitándoles el acceso a webs acreditadas de información sanitaria (código HON, etc.), así como el acceso a los fondos de la Universidad Complutense de Madrid.

La biblioteca está dotada con personal bibliotecario a jornada completa. A partir del año 2009, esta importante labor depende del apoyo directo de la Unidad de Calidad del Hospital.

La Biblioteca para Pacientes está ubicada en la Planta Baja con fácil acceso; para utilizar el servicio de préstamo telefónico de la Biblioteca para Pacientes se puede hacer, de lunes a viernes en horario de 09.00h a 14.00 h. o llamando al Telf. 913303610.

 

 

NUEVAS TENDENCIAS DE LAS BIBLIOTECAS DE HOSPITAL

 

Las Bibliotecas de Hospital, tienen tradicionalmente dos tipos de servicios, servicios de préstamo de libros en el carrito (rondas por las habitaciones) y consultas directas en la sala de lectura. El horario de apertura varía, pero debe asegurar un mínimo de 6 horas diarias de atención al público y el resto de las horas se dedican al trabajo de catalogación y ordenamiento del servicio. En algunos países, como los países escandinavos existen salas de lectura para los pacientes, con libre acceso a las bases de datos bibliográficos.

En los países escandinavos se llega incluso a que el personal de biblioteca sea un intermediario, previo consentimiento de los facultativos, para que el paciente obtenga información dirigida sobre su enfermedad, por medio de paquetes de información seleccionados. Sin embargo, este tipo de acciones, dentro de la educación sanitaria, se debe de hacer de forma imprescindible, bajo la supervisión facultativa, como sucede en nuestro hospital, por parte del Servicio de Medicina Preventiva.